Un médico de Marianao.

"Casi todos los médicos tienen su enfermedad favorita", escribió alguna vez Benjamin Franklin. Esta es mi enfermedad: escribir. De Marianao al Canadá, curando gente, opinando del calor, la nieve, las ciudades y enfermando de ideas personales.

sábado, abril 03, 2010

TELARAÑAS






Dame el yugo, oh mi madre, de manera
Que puesto en él de pie, luzca en mi frente
Mejor la estrella que ilumina y mata.
(Jose Marti)



Sobre esta puerta de madera
apuntalada sobre los codos
hay un cuento de promesas
de madres que cantaron.
Sobre mi, donde ya no es noticia
unas piernas con escarpines deleitaron el mundo
entre cuerdas y tendones revistas publicaron un poco de suerte
mientras moros y camellos conquistaron mi patio.
Sobre mi, digno plebeyo sobre la cama
carteles improvisan un brindis de muerte
quien viera el color de mis uñas
pensaría en la urgente llamada de la sangre
más no estoy para callarme la sonrisa
ni dibujarme sobre las frases.
Sobre esta puerta de madera
que ya no se abre para todos
hay un viejo que marca lo que andes
calificando clases y géneros
sus valores se derraman en si mismo
aunque es capaz de ignorar solo una cosa
este viejo puede descubrirnos
calafatea los adelantos.

2 comentarios:

Un saxofonista en mi salón azul dijo...

Umm! no sé muy bien qué decirte, Mr., mi sensación es un poco triste al leer este poema... Igual soy yo.
Un beso.
LADY JONES
PD. por cierto, ¿en qué formato estás grabando con tu camarita? jajajaj.

Rodrigo Kuang dijo...

Brindo con un six pack de cositas verdes por estos versos con trasfondo político. Vas bien, Roberto.